martes, 29 de diciembre de 2015

Cloud hosting



El cloud hosting (hosting en la nube) es una opción relativamente reciente y muy interesante.

Se trata de una evolución del hosting tradicional que usando tecnologías propias de la nube reparte el servicio prestado entre varias máquinas físicas. En este modelo es también muy típica la tarificación por consumo (potencia de procesamiento consumida, etc.)

Ventajas:
Las ventajas propias del concepto de cloud hosting: sobre todo, seguridad (disponibilidad por redundancia) y una gran flexibilidad para crecer fácilmente ante una mayor demanda (escalabilidad).
Existe una oferta con muy buena relación calidad/precio (por ejemplo, el proveedor Gigas)
Debido a la flexibilidad inherente del concepto es un hosting capaz de adaptarse de manera muy rápida y sencilla a las necesidades cambiantes del usuario.

referencia a una concepción tecnológica y a un modelo de negocio que reúne ideas tan diversas como el almacenamiento de información, las comunicaciones entre ordenadores, la provisión de servicios o las metodologías de desarrollo de aplicaciones, todo ello bajo el mismo concepto: todo ocurre en la nube.

Tratando de engranar todas estas cuestiones con vistas a la definición de qué es el cloud compunting, quizá debiéramos detenernos un instante y definir el concepto de nube o, para ser más exactos, de internet. Internet, definida de una manera deliberadamente simple, es un conjunto de ordenadores, distribuidos por el mundo y unidos por una tupida malla de comunicaciones, que ofrece espacios de información a todo el que tenga acceso. El acceso a la información que nos ofrecen los ordenadores que componen Internet es “transparente”, es decir, no es relevante para el usuario el lugar en el que está alojada físicamente la información. De ahí que Internet se represente de una manera universal, como una nube a la que se accede en busca de información y servicios.

No todo lo que ocurre en Internet es cloud computing; Internet es un universo que, básicamente, ofrece dos cosas: publicación de información y oferta de servicios. Se puede afirmar que la mera publicación de información no forma parte del modelo de cloud computing, así que, con esto, obtenemos una primera frontera que separa lo que está dentro de nuestro ejercicio de definición de aquello que no lo está. Centrémonos por lo tanto en los servicios.


No todo lo que ocurre en Internet es ‘cloud computing”

Internet es también un gran mercado de servicios de diversa naturaleza y formato que podríamos dividir en dos grandes grupos, en base al uso que se le da en la red: los servicios que utilizan la red como canal y los que se encuentran en la red y le ofrecen recursos propios. Respecto a los primeros, pensemos en un banco que ofrece sus servicios transaccionales, oficinas virtuales de atención al cliente, canales de venta o subasta… En realidad la utilidad de internet en estos procesos no es sino un mero canal de comunicación. Estos servicios no se consideran cloud computing.

En cuanto a los servicios que se encuentran en la red y le ofrecen recursos propios, destacan los servicios de hosting que nos permiten guardar información fuera de nuestros ordenadores, es decir, en servidores que están en la nube y a los que podemos acceder a través una red de comunicaciones. Otro ejemplo sería el servicio de correo electrónico, en este caso todo, tanto la aplicación que utilizamos como los datos que intercambiamos con nuestros destinatarios, están almacenados en la nube. Estos servicios sí pueden considerarse cloud computing.

Por tanto, y resumiendo todo lo tratado anteriormente, podríamos definir cloud computing como una concepción tecnológica y un modelo de negocio en el que se prestan servicios de almacenamiento, acceso y uso de recursos informáticos esencialmente radicados en la red, en los que el concepto de canal es un mero instrumento.

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